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  • 17 Jan 2019
    Hipertensión arterial sistémica (HAS) es un factor de riesgo cardiovascular mayor, del cuál 1 a 2% de los pacientes con hipertensión presentará emergencia hipertensiva en algún momento de sus vidas. Crisis hipertensiva (CH) se subdivide en emergencia o urgencia hipertensiva. Emergencia hipertensiva (EH) es definida como una elevación severa de la presión arterial >180/120 mmHg asociada a un nuevo o empeoramiento daño a órgano blanco. En contraste urgencia hipertensiva (UH), es definida como elevación de presión arterial  > 180/120 mmHg sin cambios o empeoramiento en órgano blanco manifestado como daño o disfunción. Los síntomas de las CH varían ampliamente, desde pacientes asintomáticos o con síntomas inespecíficos, como cefalea, mareos, vómitos y palpitaciones, hasta afectación aguda de órganos blanco. La exploración física se debe priorizar exploración neurológica, fondo de ojo, auscultación cardiaca, troncos supraaórticos y abdominales en búsqueda de soplos que sugieran daño arterial y/o aneurismas. El tratamiento en urgencias hipertensivas se debe reducir entre en 20-25% en las primeras horas o días, considerándose presión arterial sistólica  ≤ 160 mmHg y/o presión arterial diastólica ≤ 100 mmHg cifras seguras para continuar el manejo ambulatorio. Es importante el control del paciente en las siguientes 48-76 h para un seguimiento evolutivo y conseguir cifras de presión arterial óptimas. Los pacientes que acudan con UH, antes de administrarles fármacos, deberán mantenerse en reposo, de preferencia en decúbito supino, por un periodo de 30-45 min con reducciones de las cifras de presión arterial sistólica ≥ 20 mmHg y presión arterial diastólica ≥ 10 mmHg hasta en un 32% de los pacientes con esta medida. En la elección del tratamiento se recomiendan antihipertensivos de acción corta, preferentemente la vía oral frente a la sublingual, por tener una acción más lenta. En pacientes con EH se recomienda el ingreso a una unidad de cuidados intensivos para monitorizar la presión arterial y daño a órgano blanco. El tratamiento apropiado es intravenoso, con metas de una presión arterial < 140 mmHg durante la primera hora en preeclampsia, eclampsia y crisis  por feocromocitoma y una presión arterial < 120 mmHg en disección aórtica. La reducción de la presión arterial sistólica máxima es de 25% en la primera hora, si esta estable a 160/100 mmHg en las siguientes 2 a 6 horas y posterior a normalidad durante las siguientes 24-48 horas.   LECTURA RECOMENDADA   Johnson W, Nguyen M, Patel R. Hypertension crisis in the emergency department. Cardiol Clin 30 (2012) 533–543. Whelton P, Carey C, Chair V, Aronow W, Casey D, Collins K, et al. Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults. Hypertension. 2018;71:e13-e115. Van de Born B, Lip G, Brguljan J, et al. ESC Council on hypertension position document on themanagement of hypertensive emergencies. European Heart Journal - Cardiovascular Pharmacotherapy (2018).    
    1137 Posted by smcardiologia
  • Hipertensión arterial sistémica (HAS) es un factor de riesgo cardiovascular mayor, del cuál 1 a 2% de los pacientes con hipertensión presentará emergencia hipertensiva en algún momento de sus vidas. Crisis hipertensiva (CH) se subdivide en emergencia o urgencia hipertensiva. Emergencia hipertensiva (EH) es definida como una elevación severa de la presión arterial >180/120 mmHg asociada a un nuevo o empeoramiento daño a órgano blanco. En contraste urgencia hipertensiva (UH), es definida como elevación de presión arterial  > 180/120 mmHg sin cambios o empeoramiento en órgano blanco manifestado como daño o disfunción. Los síntomas de las CH varían ampliamente, desde pacientes asintomáticos o con síntomas inespecíficos, como cefalea, mareos, vómitos y palpitaciones, hasta afectación aguda de órganos blanco. La exploración física se debe priorizar exploración neurológica, fondo de ojo, auscultación cardiaca, troncos supraaórticos y abdominales en búsqueda de soplos que sugieran daño arterial y/o aneurismas. El tratamiento en urgencias hipertensivas se debe reducir entre en 20-25% en las primeras horas o días, considerándose presión arterial sistólica  ≤ 160 mmHg y/o presión arterial diastólica ≤ 100 mmHg cifras seguras para continuar el manejo ambulatorio. Es importante el control del paciente en las siguientes 48-76 h para un seguimiento evolutivo y conseguir cifras de presión arterial óptimas. Los pacientes que acudan con UH, antes de administrarles fármacos, deberán mantenerse en reposo, de preferencia en decúbito supino, por un periodo de 30-45 min con reducciones de las cifras de presión arterial sistólica ≥ 20 mmHg y presión arterial diastólica ≥ 10 mmHg hasta en un 32% de los pacientes con esta medida. En la elección del tratamiento se recomiendan antihipertensivos de acción corta, preferentemente la vía oral frente a la sublingual, por tener una acción más lenta. En pacientes con EH se recomienda el ingreso a una unidad de cuidados intensivos para monitorizar la presión arterial y daño a órgano blanco. El tratamiento apropiado es intravenoso, con metas de una presión arterial < 140 mmHg durante la primera hora en preeclampsia, eclampsia y crisis  por feocromocitoma y una presión arterial < 120 mmHg en disección aórtica. La reducción de la presión arterial sistólica máxima es de 25% en la primera hora, si esta estable a 160/100 mmHg en las siguientes 2 a 6 horas y posterior a normalidad durante las siguientes 24-48 horas.   LECTURA RECOMENDADA   Johnson W, Nguyen M, Patel R. Hypertension crisis in the emergency department. Cardiol Clin 30 (2012) 533–543. Whelton P, Carey C, Chair V, Aronow W, Casey D, Collins K, et al. Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults. Hypertension. 2018;71:e13-e115. Van de Born B, Lip G, Brguljan J, et al. ESC Council on hypertension position document on themanagement of hypertensive emergencies. European Heart Journal - Cardiovascular Pharmacotherapy (2018).    
    Jan 17, 2019 1137
  • 14 Jun 2018
    Es alarmante la cifra mostrada por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016(ENSANUT MC 2016), 25.5 por ciento de la población adulta mexicana padece hipertensión arterial y lo más alarmante aún es que el 40 por ciento de los casos desconoce que padece esta enfermedad.   Es decir, hace dos años se estimó que 17.3 millones de adultos mexicanos sufrían hipertensión, lo cual pone en serios problemas a la población ya que el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y fallas renales, es muy latente.   Cabe mencionar que en la misma encuesta se menciona que el diagnóstico previo de esta enfermedad suele ser mayor en mujeres que en hombres, y a pesar de que haya disminuido la cifra el 7.8 por ciento de 2012 a 2016, aún hay mucho por hacer.   En cuanto al rango de edad, los más afectados son quienes tienen 80 o más años de edad y los adultos de 20 a 29 años lo padecen en menor medida.   La ENSANUT da a conocer el estado de salud y las condiciones nutricionales de los diversos grupos que forman la población mexicana y la última se realizó en 2012.   En Querétaro, según la ENSANUT 2012, la hipertensión arterial se presentó más en mujeres (18.7%) que en hombres (12%) y el rango de edad más afectado fue a partir de los 40 años (18.1% en hombres y 25.2% en mujeres), aumentando considerablemente en el grupo de 60 años o más (25.7% en hombres y 50.0% en mujeres).   De acuerdo con datos de la Organización Mundial de Salud (OMS) entre los factores de riesgo de este padecimiento se ubican: a) el consumo de alimentos que contienen demasiada sal y grasa, y de cantidades insuficientes de frutas y hortalizas; b) el uso nocivo del alcohol; c) el sedentarismo y la falta de ejercicio físico; y d) el mal control del estrés. Además de que la mayoría de los hipertensos no presenta ningún síntoma.   Desde su punto de vista como cardiólogo ¿qué estrategia hace falta para combatir este problema? ¿Qué estrategias lleva a cabo en su consultorios? ¿Qué pueden hacer sus colegas para afrontar este reto?   Por favor comparta su experiencia en la sección de comentarios con sus colegas.     FUENTES:   http://amqueretaro.com/el-pais/mexico/2017/12/22/mas-del-25-la-poblacion-adulta-mexicana-padece-hipertension-arterial   https://sipse.com/ciencia-y-salud/hipertension-asesino-silencioso-mexicanos-infartos-muerte-salud-290114.html
    808 Posted by smcardiologia
  • Es alarmante la cifra mostrada por la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016(ENSANUT MC 2016), 25.5 por ciento de la población adulta mexicana padece hipertensión arterial y lo más alarmante aún es que el 40 por ciento de los casos desconoce que padece esta enfermedad.   Es decir, hace dos años se estimó que 17.3 millones de adultos mexicanos sufrían hipertensión, lo cual pone en serios problemas a la población ya que el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y fallas renales, es muy latente.   Cabe mencionar que en la misma encuesta se menciona que el diagnóstico previo de esta enfermedad suele ser mayor en mujeres que en hombres, y a pesar de que haya disminuido la cifra el 7.8 por ciento de 2012 a 2016, aún hay mucho por hacer.   En cuanto al rango de edad, los más afectados son quienes tienen 80 o más años de edad y los adultos de 20 a 29 años lo padecen en menor medida.   La ENSANUT da a conocer el estado de salud y las condiciones nutricionales de los diversos grupos que forman la población mexicana y la última se realizó en 2012.   En Querétaro, según la ENSANUT 2012, la hipertensión arterial se presentó más en mujeres (18.7%) que en hombres (12%) y el rango de edad más afectado fue a partir de los 40 años (18.1% en hombres y 25.2% en mujeres), aumentando considerablemente en el grupo de 60 años o más (25.7% en hombres y 50.0% en mujeres).   De acuerdo con datos de la Organización Mundial de Salud (OMS) entre los factores de riesgo de este padecimiento se ubican: a) el consumo de alimentos que contienen demasiada sal y grasa, y de cantidades insuficientes de frutas y hortalizas; b) el uso nocivo del alcohol; c) el sedentarismo y la falta de ejercicio físico; y d) el mal control del estrés. Además de que la mayoría de los hipertensos no presenta ningún síntoma.   Desde su punto de vista como cardiólogo ¿qué estrategia hace falta para combatir este problema? ¿Qué estrategias lleva a cabo en su consultorios? ¿Qué pueden hacer sus colegas para afrontar este reto?   Por favor comparta su experiencia en la sección de comentarios con sus colegas.     FUENTES:   http://amqueretaro.com/el-pais/mexico/2017/12/22/mas-del-25-la-poblacion-adulta-mexicana-padece-hipertension-arterial   https://sipse.com/ciencia-y-salud/hipertension-asesino-silencioso-mexicanos-infartos-muerte-salud-290114.html
    Jun 14, 2018 808
  • 11 Jun 2018
    En la era de la medicina basada en evidencias, múltiples estudios prospectivos y  meta análisis resumidos en las recientes guías de hipertensión, nos demuestran con rigurosa y robusta evidencia que al lograr cifras sistólicas en nuestros pacientes hipertensos ≤ 130 mmHg,  reducimos el riesgo de eventos cardiovasculares mayores  (RR: 0.81; IC 95%: 0.70-0.94), reduciendo el riesgo de infarto del miocardio en un 14%, (RR: 0.86; IC 95% 0.76-0.99), de evento vascular cerebral isquémico en un 23% (RR: 0.77 IC 95% 0.65-0.91), y de falla cardiaca en un 25% (RR: 0.75; 95% IC 0.56-0.99), en todo esto, los pacientes diabéticos resultan especialmente beneficiados.  De los mejores métodos para darles seguimiento a nuestros pacientes se encuentran la auto-medición de la presión, esta mostró ser superior a la medición en el consultorio, aunque el beneficio solo se mantiene en un periodo corto de tiempo (6 meses).  Con base en lo anterior, los médicos tenemos 3 grandes retos ante la hipertensión arterial sistémica que son: realizar un diagnóstico oportuno, un tratamiento suficiente y adecuado que permita lograr las metas de presión (≤130 mmHg), y sostener el control de estas cifras a largo plazo. Con esto lograremos disminuir las tasas de insuficiencia cardiaca y complicaciones cardiovasculares crónicas. Por último, no debemos olvidar nuestro papel en la prevención de esta enfermedad.  Nydia Avila Vanzzini Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez
    1270 Posted by smcardiologia
  • En la era de la medicina basada en evidencias, múltiples estudios prospectivos y  meta análisis resumidos en las recientes guías de hipertensión, nos demuestran con rigurosa y robusta evidencia que al lograr cifras sistólicas en nuestros pacientes hipertensos ≤ 130 mmHg,  reducimos el riesgo de eventos cardiovasculares mayores  (RR: 0.81; IC 95%: 0.70-0.94), reduciendo el riesgo de infarto del miocardio en un 14%, (RR: 0.86; IC 95% 0.76-0.99), de evento vascular cerebral isquémico en un 23% (RR: 0.77 IC 95% 0.65-0.91), y de falla cardiaca en un 25% (RR: 0.75; 95% IC 0.56-0.99), en todo esto, los pacientes diabéticos resultan especialmente beneficiados.  De los mejores métodos para darles seguimiento a nuestros pacientes se encuentran la auto-medición de la presión, esta mostró ser superior a la medición en el consultorio, aunque el beneficio solo se mantiene en un periodo corto de tiempo (6 meses).  Con base en lo anterior, los médicos tenemos 3 grandes retos ante la hipertensión arterial sistémica que son: realizar un diagnóstico oportuno, un tratamiento suficiente y adecuado que permita lograr las metas de presión (≤130 mmHg), y sostener el control de estas cifras a largo plazo. Con esto lograremos disminuir las tasas de insuficiencia cardiaca y complicaciones cardiovasculares crónicas. Por último, no debemos olvidar nuestro papel en la prevención de esta enfermedad.  Nydia Avila Vanzzini Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez
    Jun 11, 2018 1270